Oh, sí. Un pensamiento llega a ti de forma tan inesperada y sutil que ni lo sientes, pero va acomodándose dentro de ti, en tu mente y en tu corazón y de repente lo notas en todas partes. Un pensamiento que se volvió una idea y acabó por darte una ruta. Y esa ruta parece tan buena, ya te viste en ella, ya imaginaste todas las cosas que sucederían si decidieras tomar ese camino que se muestra hasta con flechas de neón a ti.
Y tú, decides tomar el paso. Caminas hacia adelante, directamente, siendo valiente, sin un ápice de duda. Sin embargo, comienzas a notar que el cielo que veías radiante y de azul puro comienza a ennegrecerse y llenarse de nubes grises y gordas, amenazando con lluvia. Tú las ignoras y no dejas que te depriman. Y aquí viene, un letrero que te dice "Bienvenido al próximo destino"; sabes que al pasarlo tu vida será otra, porque habrás tomado una decisión.
Esa decisión puede ser cualquier cosa; el ascenso en el trabajo, cortarse el cabello, hacerse una operación, firmar un documento, publicar algo en la red, salir a pasear... Toda decisión, por muy vaga que parezca (como decir "salud" después de que alguien estornuda) tiene consecuencias. El problema es que no podemos ver el futuro y... bueno, tampoco sabemos si lo que haremos nos hará bien o mal.
Qué pasa cuando pasas aquel letrero en tu ruta y comienza a llover? Empiezas a notar que el camino está lleno de lodazales y sientes, detrás de ti, enfrente, por todas partes, esas miradas pesadas que reprochan con un "te lo dije", "qué has hecho?", "estabas consciente de lo que hacías?", etcétera...
Te preguntas porqué lo hiciste, qué pensarán de ti... Parecía una buena idea! O no? Descubres que tu genial idea, con la que te sentías tan seguro, de pronto se da la vuelta y todo tu mundo parece derrumbarse. Si no hubiera hecho aquello, si hubiera hecho lo otro... El hubiera no existe. Nos quedamos con las consecuencias de un pasado, en este presente, tratando de sacar lo mejor para el futuro. Así es nuestra mente humana: Nuestros tiempos no nos dejan nunca. No podemos fingir que tal cosa nunca pasó, sigue allí, presente... A pesar de que continuemos nuestro camino, el tan sólo ver la lluvia nos recuerda el letrero, y nos lleva al arrepentirse de tomar tal ruta.
Cosas buenas y malas salen de esto. Lo malo es que no parará la lluvia dentro de un rato y tendrás que lidiar con el clima. Entonces, tus opciones son o mojarte o conseguir un paraguas. Lo bueno es que piensas en cómo darle solución, en cómo voltear la situación para que te dé el provecho que quieres. No será cosa fácil, pero vale la pena intentarlo.
Hay tres tipos de personas: Las que nunca toman otra ruta y siguen en la misma. Las que se lanzan en todas direcciones y salidas que se les pongan en frente. Y las que antes de tomar una decisión, piensan y meditan y recapacitan y finalmente la toman, cien por ciento seguros de lo que van a hacer. Y dos cosas sobre esto: Las consecuencias de cada decisión que tomen las personas será dependiendo de cómo tomen sus resultados. Y, todos, absolutamente todos, hemos sido alguna vez parte de cualquier tipo. Has sido espontáneo, rígido y muy reflexivo en cualquier etapa de tu vida. Todos pasamos por eso, así que los humanos realmente no podemos ser etiquetados en una casilla de por vida. Si no, no seríamos humanos...
Sólo te pido, después de tanto rollo sobre rutas, que cada vez que tomes una decisión y no te gusten sus resultados, intentes sacar lo mejor de la situación. No es cosa fácil, pero se puede lograr. Aunque te haya parecido la mejor de las ideas y veas que no fue tan bueno como esperabas, que esto no te desanime a solucionarlo ni intentar otras cosas.
"El instinto nunca falla. Sea bueno o malo, tú mismo sabes qué es lo que necesitas, puede ser un empujón o una tendida de mano... Tú síguelo." -DNIP Romy Lara
DeVién y DehMal
martes, 21 de diciembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
El espíritu infantil
Tengo una hermana menor que yo, y hasta donde sé yo siempre he sido más infantil que ella. Quiero decir, que yo puedo seguir insistiendo en ver películas para niños, jugar e imaginar cosas cuando mi hermana está preparándose para salir a una fiesta y pasar el rato con sus amigos.
Mientras que ella lee revistas de adolescentes y ve tiendas de ropa, maquillaje y accesorios, yo me entretengo leyendo libros, viendo el atardecer o rondar por la tienda sin que ningún zapato de tacón me llame la atención. Raro, lo sé... Pero así me gusta.
Llegó un día en el que me pregunté porqué sucedía esto, si se suponía que yo "soy" la mayor. Llevé esta cuestión a mi padre y él me dijo: A tu hermana le sucedió que perdió su inocencia demasiado rápido. Al principio sus palabras me resultaron fuertes y confusas, pero comprendí...
No tenía imaginación. Había abandonado sus sueños, esperanzas y deseos de ver que lo imposible se volvía realidad. Quería vivir este mundo como todos los demás, sin añadir colores nuevos ni prestarle atención a los pequeños detalles. Qué clase de mundo era ese en el que vivía? Sin mundos fantásticos ni sueños imposibles y sin la imaginación que adorna el triste mundo?
Mi hermana no veía lo que yo. No sentía lo que yo... No podía. Había perdido su espíritu infantil...
Le comuniqué estos hallazgos como quien le da la noticia a un paciente que le acaban de descubrir cáncer. Ella, por supuesto, me tiró de loca y dijo que ella estaba bien, que la rara era yo. Pero creo que no lo tomó muy a la ligera... Porque algo en ella cambió.
Debo admitir, que no todo en mí es una niña. Hay veces en las que la madurez me alcanza y llego a ser la mamá de mis amigos, la más responsable y seria... La cosa, es equilibrar.
Entonces, un buen día caminábamos por las afueras de una plaza cuando vimos una alberca inflable, con enormes pelotas de plástico. Lo increíble, era que estas pelotas llevaban adentro personas! Mi hermana no se pudo resistir e inmediatamente le suplicó a papá que la dejara. Yo con gusto quería unirme, pero una voz dentro de mí me decía que era demasiado grande para esas cosas... Y mi espíritu infantil seguía batallando. Mi hermana me insistió incontables veces, pero las rechazaba. Los que estaban dentro de las pelotas eran niños, no jóvenes como yo.
Entonces, como caídos del cielo a manera de señal, unos chavos se subieron. ¡Al diablo con la madurez! ¡Si el espíritu quiere no le vas a negar tamaña diversión! Y me subí. Recomiendo a todas las personas que estén leyendo esto a que lo hagan. Métanse a una de esas pelotas de plástico como su fueran hámsters en su bola de juegos y tengan un rato increíble.
No pierdas nunca el espíritu infantil. Por nada del mundo lo vayas a dejar, ya que te enseñará cosas que otros no ven, y te mostrará lo que es verdaderamente valioso para tu vida: Vivir bien.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Blanco y negro
No. La vida no es a blanco y negro. No todos somos o completamente buenos o completamente malos. Tenemos nuestros tonos y nuestros colores, y nunca nunca seremos totalmente algo que decimos ser. Honesto sí, pero de vez en cuando esconde la verdad para no lastimarte. Cariñoso también, más nunca lo hagas enojar... De esas cosas hay muchas.
Cuando la televisión era a blanco y negro, sólo podías distinguir entre esos matices grises que "coloreaban" la escena. Y así muchas veces hemos tomado nuestra vida; como algo aburrido, sin colores y de un modo u otro, cuál termino medio ni qué tonos ni nada... O blanco o negro. Cierto?
Pues no! Muchas veces te lo han dicho, pero nosotros somos como un godete. Nuestra tonalidad puede variar dependiendo de los colores que mezlces, su intensidad y la cantidad de agua. Piensa que los colores son tus sentimientos y emociones, la intensidad y el agua representa la gravedad del asunto. Cuando aplicas la pintura con el pincel, pintará de cierto tono, y de ese mismo modo dejarás tu huella en la vida. Qué tan intensa fue?
Quiero que mires la ropa que llevas puesta en este preciso momento. De qué color es? Tienes más de dos colores combinados? Bien, porque la vida es una combinación de colores y matices que la hacen diferente, un poquito de día a día. Piensa por un instante en el día de hoy; soleado, nublado, con lluvia? Triste, alegre, monótono? Ahora imagina un día completamente opuesto, los colores cambian.
Así también cambiamos nosotros. Nunca seremos ni blancos ni negros, ni grises. Hay muchos colores y tonalidades que se mezclan en una paleta de emociones y cosas bellas, ya sean vivos, en tono pastel, ocres, los primarios... Tú eliges la paleta de combinación, sólo asegúrate de siempre pintar algo nuevo en tu lienzo.
A los lectores con pasión por el arte y los colores, no dejen de pintar el mundo, necesita más color. Háganlo brillante y espectacular. Vamos, toma algunos lápices o pinturas o lo que sea y añade color a algún lugar "a blanco y negro".
Vivan los colores!
Cuando la televisión era a blanco y negro, sólo podías distinguir entre esos matices grises que "coloreaban" la escena. Y así muchas veces hemos tomado nuestra vida; como algo aburrido, sin colores y de un modo u otro, cuál termino medio ni qué tonos ni nada... O blanco o negro. Cierto?
Pues no! Muchas veces te lo han dicho, pero nosotros somos como un godete. Nuestra tonalidad puede variar dependiendo de los colores que mezlces, su intensidad y la cantidad de agua. Piensa que los colores son tus sentimientos y emociones, la intensidad y el agua representa la gravedad del asunto. Cuando aplicas la pintura con el pincel, pintará de cierto tono, y de ese mismo modo dejarás tu huella en la vida. Qué tan intensa fue?
Quiero que mires la ropa que llevas puesta en este preciso momento. De qué color es? Tienes más de dos colores combinados? Bien, porque la vida es una combinación de colores y matices que la hacen diferente, un poquito de día a día. Piensa por un instante en el día de hoy; soleado, nublado, con lluvia? Triste, alegre, monótono? Ahora imagina un día completamente opuesto, los colores cambian.
Así también cambiamos nosotros. Nunca seremos ni blancos ni negros, ni grises. Hay muchos colores y tonalidades que se mezclan en una paleta de emociones y cosas bellas, ya sean vivos, en tono pastel, ocres, los primarios... Tú eliges la paleta de combinación, sólo asegúrate de siempre pintar algo nuevo en tu lienzo.
A los lectores con pasión por el arte y los colores, no dejen de pintar el mundo, necesita más color. Háganlo brillante y espectacular. Vamos, toma algunos lápices o pinturas o lo que sea y añade color a algún lugar "a blanco y negro".
Vivan los colores!
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