No. La vida no es a blanco y negro. No todos somos o completamente buenos o completamente malos. Tenemos nuestros tonos y nuestros colores, y nunca nunca seremos totalmente algo que decimos ser. Honesto sí, pero de vez en cuando esconde la verdad para no lastimarte. Cariñoso también, más nunca lo hagas enojar... De esas cosas hay muchas.
Cuando la televisión era a blanco y negro, sólo podías distinguir entre esos matices grises que "coloreaban" la escena. Y así muchas veces hemos tomado nuestra vida; como algo aburrido, sin colores y de un modo u otro, cuál termino medio ni qué tonos ni nada... O blanco o negro. Cierto?
Pues no! Muchas veces te lo han dicho, pero nosotros somos como un godete. Nuestra tonalidad puede variar dependiendo de los colores que mezlces, su intensidad y la cantidad de agua. Piensa que los colores son tus sentimientos y emociones, la intensidad y el agua representa la gravedad del asunto. Cuando aplicas la pintura con el pincel, pintará de cierto tono, y de ese mismo modo dejarás tu huella en la vida. Qué tan intensa fue?
Quiero que mires la ropa que llevas puesta en este preciso momento. De qué color es? Tienes más de dos colores combinados? Bien, porque la vida es una combinación de colores y matices que la hacen diferente, un poquito de día a día. Piensa por un instante en el día de hoy; soleado, nublado, con lluvia? Triste, alegre, monótono? Ahora imagina un día completamente opuesto, los colores cambian.
Así también cambiamos nosotros. Nunca seremos ni blancos ni negros, ni grises. Hay muchos colores y tonalidades que se mezclan en una paleta de emociones y cosas bellas, ya sean vivos, en tono pastel, ocres, los primarios... Tú eliges la paleta de combinación, sólo asegúrate de siempre pintar algo nuevo en tu lienzo.
A los lectores con pasión por el arte y los colores, no dejen de pintar el mundo, necesita más color. Háganlo brillante y espectacular. Vamos, toma algunos lápices o pinturas o lo que sea y añade color a algún lugar "a blanco y negro".
Vivan los colores!
jueves, 23 de septiembre de 2010
Lo bello de los sueños
Se han escrito cientos de libros sobre los sueños, donde tratan de darles significado, comprender porqué tuviste un sueño y, en pocas palabras, darle un sentido lógico a los sueños.
Yo digo algo: Querer darle un sentido lógico a un sueño es algo verdaderamente absurdo. Lo bello de los sueños es que son abstractos, bizarros, extraños, tan puros y a veces tan reales, que lo menos que uno desea es encerrarlo en un concepto.
Los sueños tienen alas, por eso van revoloteando sobre tu cabeza por las noches. Son estrellas que brillan en la oscuridad, son lecciones que la vida nos da bajo acertijos. Son un juego, una vida, una noche, ahora un recuerdo. Y puedes transportarte a otro lugar al que sólo tú tienes la llave.
Nunca te ha sucedido que, al soñar, te estás viendo por delante, o detrás, desde arriba o desde los ojos de otra persona, como si fuera una película? O nunca has soñado con algo totalmente "ilógico" que te parece de lo más normal? Eso es lo bonito de los sueños, el absurdo que vive en ellos y los hace especiales.
Hay gente, también, que sueña el futuro, el pasado o el presente. Y están tan acostumbrados a tener esos déjà vús que los sueños son algo típico en su vida. Y como dice uno de mis libros favoritos "para ellos el soñar es un don".
El sueño, fuente de eterna inspiración, resguardo, luz que infunda esperanza, una pizca de color para este mundo a veces tan gris. Es libre sólo si tú lo ves así, y te puede dar la libertad que anhelas. Intentar capturarlos no es cosa sencilla. Hay que encontrar las palabras adecuadas y escribirlo, o hallar los colores iguales y pintarlo, hay que escucharlo con atención y darle ritmo y canción. Puedes verlo, oírlo, saborearlo, olerlo, sentirlo... Imaginarlo. Unas cuantas veces las estrellas nos sonríen y bajan desde su luz aquél pequeño detalle que soñaste, y lo llevan a la vida, para que te acompañe, diciéndote que no te des por vencido. Que los sueños sí se cumplen.
Una luna gorda y blanca sueña conmigo, mostrándome su sonrisa cuando casi llego a tocarla. Y aquellas luces tan distantes y cercanas, hacen el sueño posible...
Lo bello de los sueños, es que existen para ti cuando necesites escapar. Y lo mágico de los sueños, es que sin ellos, nada de lo que ves podría ser real.
"Sin sueños no hay realidad." -DNIP Romy Lara
Yo digo algo: Querer darle un sentido lógico a un sueño es algo verdaderamente absurdo. Lo bello de los sueños es que son abstractos, bizarros, extraños, tan puros y a veces tan reales, que lo menos que uno desea es encerrarlo en un concepto.
Los sueños tienen alas, por eso van revoloteando sobre tu cabeza por las noches. Son estrellas que brillan en la oscuridad, son lecciones que la vida nos da bajo acertijos. Son un juego, una vida, una noche, ahora un recuerdo. Y puedes transportarte a otro lugar al que sólo tú tienes la llave.
Nunca te ha sucedido que, al soñar, te estás viendo por delante, o detrás, desde arriba o desde los ojos de otra persona, como si fuera una película? O nunca has soñado con algo totalmente "ilógico" que te parece de lo más normal? Eso es lo bonito de los sueños, el absurdo que vive en ellos y los hace especiales.
Hay gente, también, que sueña el futuro, el pasado o el presente. Y están tan acostumbrados a tener esos déjà vús que los sueños son algo típico en su vida. Y como dice uno de mis libros favoritos "para ellos el soñar es un don".
El sueño, fuente de eterna inspiración, resguardo, luz que infunda esperanza, una pizca de color para este mundo a veces tan gris. Es libre sólo si tú lo ves así, y te puede dar la libertad que anhelas. Intentar capturarlos no es cosa sencilla. Hay que encontrar las palabras adecuadas y escribirlo, o hallar los colores iguales y pintarlo, hay que escucharlo con atención y darle ritmo y canción. Puedes verlo, oírlo, saborearlo, olerlo, sentirlo... Imaginarlo. Unas cuantas veces las estrellas nos sonríen y bajan desde su luz aquél pequeño detalle que soñaste, y lo llevan a la vida, para que te acompañe, diciéndote que no te des por vencido. Que los sueños sí se cumplen.
Una luna gorda y blanca sueña conmigo, mostrándome su sonrisa cuando casi llego a tocarla. Y aquellas luces tan distantes y cercanas, hacen el sueño posible...
Lo bello de los sueños, es que existen para ti cuando necesites escapar. Y lo mágico de los sueños, es que sin ellos, nada de lo que ves podría ser real.
"Sin sueños no hay realidad." -DNIP Romy Lara
sábado, 18 de septiembre de 2010
Cosas que guardamos
Una foto donde sale toda tu familia, una piedra muy bonita que encontraste en el bosque, la carta más hermosa que te hizo llorar, el primer libro que leíste, las obras de arte de tus niños cuando tenían cinco, un billete extranjero, el ticket de la función a la que habías anhelado ir desde hace tiempo, un recorte de revista, una postal, la llave de tu casa o el casillero donde guardaste tus libros por tres años...
Son muchas las cosas que vamos coleccionando a lo largo de nuestra vida porque nos las regaló alguien muy querido, te recuerda un momento en especial de tu vida, era el testigo de un sueño cumplido, lo encontraste curioso o bonito. Sea cual sea el motivo que se esconde detrás de ese objeto, allí está, en tu mesa de noche o en una repisa, pero cuando lo ves, revives la memoria donde lo recogiste y decidiste añadirlo a tu colección. Una colección de recuerdos, de objetos de valor moral, por muy insignificantes que sean.
Yo allí tengo mis libros, los dibujos más bonitos, unas piedras, algunos objetos tontos pero que son especiales para mí... Una lista interminable de objetos que se añaden con los años y que reinventan su historia poco a poco. Nunca acabas por sumar cosas, no hasta que ya no hayan momentos memorables o cosas que te llamen la atención.
Esas son las cosas que guardamos. Que de pronto nos liberan en una pausa dentro de nuestra vida y nos devuelven al momento tan feliz y querido. Tomas el objeto en tus manos, le das vueltas, resuenan en tu cabeza esas frases tan memorizadas, y lo guardas en el bolsillo. Llevas la mano varias veces en el día al bolsillo y tomas esa piedra u objeto y vuelves... Como si fuera un amuleto de la buena suerte, todo el día sonríes.
Son muchas las cosas que vamos coleccionando a lo largo de nuestra vida porque nos las regaló alguien muy querido, te recuerda un momento en especial de tu vida, era el testigo de un sueño cumplido, lo encontraste curioso o bonito. Sea cual sea el motivo que se esconde detrás de ese objeto, allí está, en tu mesa de noche o en una repisa, pero cuando lo ves, revives la memoria donde lo recogiste y decidiste añadirlo a tu colección. Una colección de recuerdos, de objetos de valor moral, por muy insignificantes que sean.
Yo allí tengo mis libros, los dibujos más bonitos, unas piedras, algunos objetos tontos pero que son especiales para mí... Una lista interminable de objetos que se añaden con los años y que reinventan su historia poco a poco. Nunca acabas por sumar cosas, no hasta que ya no hayan momentos memorables o cosas que te llamen la atención.
Esas son las cosas que guardamos. Que de pronto nos liberan en una pausa dentro de nuestra vida y nos devuelven al momento tan feliz y querido. Tomas el objeto en tus manos, le das vueltas, resuenan en tu cabeza esas frases tan memorizadas, y lo guardas en el bolsillo. Llevas la mano varias veces en el día al bolsillo y tomas esa piedra u objeto y vuelves... Como si fuera un amuleto de la buena suerte, todo el día sonríes.
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