martes, 25 de mayo de 2010

La música es poderosa

Cuando quiero escribir, casi siempre estoy enchufada a la computadora y enchufada al IPod. No hay nada que me inspire mejor que una buena canción. La mayoría de veces elijo música instrumental, donde la letra no interfiere y donde la imaginación corre de una manera más fluida. Aunque de vez en cuando no cae mal una canción con letra, para cantarla muy alto y sentir que te llena por completo.
¡Y hay de tantos tipos! Cuando estás feliz, pones canciones alegres o para bailar. Si quieres deprimirte a gusto pones canciones tristes o apagadas y lloras largo y tendido. Cuando quieres que las cosas vayan bien, pones canciones que te pongan de buenas y las cantas hasta que el mundo se harte de escucharla.
También, la música que escuchan tus amigos puede ser completamente diferente a la que tú tienes en el IPod. A veces aceptas lo que otros escuchan y hasta preguntas por el nombre del autor, la canción y el grupo. Otras ocasiones sueltas el audífono de lo detestable que te resulta y le preguntas al dueño del IPod: "¿Cómo rayos puedes escuchar eso?"

Y así sucede en todas las culturas. Hay música que nos encanta, que cantamos, que bailamos, que nos harta, que nos hace llorar, que relaja, que nos inspira, que interrumpe el pensamiento, que nos duerme, nos despierta... En fin, en el mundo existen cientos y cientos de tipos de música, IOW, hay para todos los gustos.
La música es uno de los lenguajes del alma, y hay personas que se sienten tan conectadas, que componen música, dejan que sus sentimientos se asomen por el sonido de las voces y los instrumentos. Cada quién tiene su forma de interpretarla, pero una misma nota puede unirnos bajo un mismo sentimiento...

Sí, la música es muy poderosa, porque mueve al mundo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Críticas

El tan sólo pensar en la palabra y lo que esto implica ya me deja con un nudo en el estómago, sobre todo si esas críticas vienen hacia mi.
Escribo un buen de cosas: Cuentos, frases, poemas, canciones, en mi journal... Pero el problema es que nadie ve esos escritos. Y cuando tienen que verlos...! Ay, mamá, me pongo como si me estuvieran haciendo entrevista policíaca: Con una enorme y siniestra lámpara sobre mí y todos observándome, con la palabra en sus bocas. A veces, esas palabras son como dardos o flechas que nos llegan hasta el corazón y nos oprimen, impidiéndonos el respirar. Y entonces viene una depresión enorme, y yo me cuestiono si lo que escribo estará así de mal.
Pero hay críticas buenas. Donde todos alaban tus palabras que "respiran por sí solas". A poco no se siente lindo? Se siente bien, excelente! Cuando te aplauden, hasta quieres escribir más, y se te quita esa pena que tenías de mostrar tus frases.
El secreto está en que aceptes esas críticas con la cabeza bien fría, un congelador. Si son buenas las conservas, si son malas deséchalas. Así de simple... aunque no es tan sencillo mantener la cabeza hecha un hielo. Pero sí se puede!
Si estás abierto a opiniones, las recibirás todas. Algunas sirven otras no, pero escúchalas todas. Puede que se te haga un nudo en el estómago y te sientas en un confesionario, pero es normal. Después de todo, todos queremos escuchar cosas bonitas de nosotros mismos!

sábado, 1 de mayo de 2010

Proyectos

A veces sucede, que tengo muchas ganas de iniciar un nuevo proyecto en mi vida. Ya sea una nueva historia, un viaje por distintos rincones de México, o una simple manualidad que quiero hacer. Esto pasa con mucha frecuencia. Pero también pasa con frecuencia que no los acabo porque requieren mucho tiempo que no tengo.
No te ha pasado? Quieres hacer algo, tienes todas las ganas del mundo, y no encuentras el tiempo? Horrible, verdad? Un profesor me dijo una vez: "Una persona excelente debe encontrar el tiempo para todo". Y eso implica desde hablarle a tu abuelita cuando tienes montones de trabajo, hasta apoyar una causa para salvar a las ballenas. Tiempo para TODO. Sabemos que como humanos esto es imposible, pero el chiste es buscar el espacio, realizar lo que queremos, debemos, tenemos que hacer. Eso nos hará mejores personas.

La mayoría del tiempo no tenemos tiempo para hacer cosas, por flojera. Leíste bien, flojera. Es el motivo principal por el cual no hacemos las cosas. Entonces, si tienes algo que hacer, levántate y hazlo. Esa es la regla de oro.
Después, te prometo que la satisfacción será enorme.