¡Y hay de tantos tipos! Cuando estás feliz, pones canciones alegres o para bailar. Si quieres deprimirte a gusto pones canciones tristes o apagadas y lloras largo y tendido. Cuando quieres que las cosas vayan bien, pones canciones que te pongan de buenas y las cantas hasta que el mundo se harte de escucharla.
También, la música que escuchan tus amigos puede ser completamente diferente a la que tú tienes en el IPod. A veces aceptas lo que otros escuchan y hasta preguntas por el nombre del autor, la canción y el grupo. Otras ocasiones sueltas el audífono de lo detestable que te resulta y le preguntas al dueño del IPod: "¿Cómo rayos puedes escuchar eso?"
Y así sucede en todas las culturas. Hay música que nos encanta, que cantamos, que bailamos, que nos harta, que nos hace llorar, que relaja, que nos inspira, que interrumpe el pensamiento, que nos duerme, nos despierta... En fin, en el mundo existen cientos y cientos de tipos de música, IOW, hay para todos los gustos.
La música es uno de los lenguajes del alma, y hay personas que se sienten tan conectadas, que componen música, dejan que sus sentimientos se asomen por el sonido de las voces y los instrumentos. Cada quién tiene su forma de interpretarla, pero una misma nota puede unirnos bajo un mismo sentimiento...
Sí, la música es muy poderosa, porque mueve al mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario